Noticias

10 Jul 2020 - 08:35

El poder hidratante de la fruta

La fruta no sólo nos aporta energía de calidad, vitaminas y minerales esenciales, también que nos hidrata en profundidad. La mayoría de las frutas están compuestas en su mayor parte por agua. Además, la ciencia ya ha demostrado en numerosas ocasiones los beneficios que tiene su consumo para la salud.

A menudo no resulta sencillo proporcionar a nuestro cuerpo todo el líquido que necesita, y una solución bien fácil es incluir frutas y verduras en todas nuestras comidas. Te damos detalles.

 

Hidratarse comiendo

Expertos nutrición y la salud, sobre todo en el ámbito del deporte, insisten en que cuando tenemos sensación de sed, es que ya vamos tarde. Es decir, que hay que procurar ingerir líquidos y alimentos frescos que eviten que nuestro cuerpo llegue a ese punto en el que notamos sed, porque significa que ya empieza a deshidratarse.

A diferencia de las verduras, la fruta solemos comerla cruda, consiguiendo así aprovechar al máximo todos los nutrientes, y obteniendo el aporte total del agua que contienen, sin pérdidas por la cocción.

Poder llevarla a cualquier sitio las hace el mejor tentempié, especialmente en verano, época de año en la que nuestras necesidades hídricas y minerales se ven aumentadas por todo lo que perdemos a través del sudor.

 

Propiedades de la fruta

La ciencia está de su lado; en multitud de estudios se han visto efectos muy beneficiosos en la salud de personas que la incluyen en sus comidas y entre horas, incluso en términos de bienestar mental.

Son ricas en Vitamina C, fibra, polifenoles, ácido fólico, carotenos - precursores de la vitamina A y protagonistas de los mejores bronceados – y vitaminas del grupo B, entre otros nutrientes y minerales imprescindibles como el potasio, el magnesio y el yodo.

Estudios epidemiológicos demuestran que un consumo regular de frutas y verduras tendrá un efecto protector en el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y para el control del sobrepeso y la obesidad, entre otras.

Y a todo esto, añadirle su altísimo contenido en agua, que nos ayudará a mantener un estado óptimo de hidratación.

Beneficios de consumir fruta en verano

Incluir fruta en tu dieta es beneficioso todo el año, pero en verano conviene especialmente. Durante los meses calurosos nuestras necesidades cambian, y las del cuerpo también. El sol y el calor tienen su efecto antidepresivo e incluso energizante, pero sin tener cuidado pueden perjudicarnos. En verano varían nuestros horarios y rutinas alimentarias, a la vez que perdemos más agua y minerales por el sudor. Consumir fruta con regularidad es una solución magnífica para augmentar nuestra ingesta hídrica ya que, al tomarla fresca, no se pierde ni un mililitro del agua que contiene. Y es que excepto el aguacate y los frutos secos, el resto de las frutas cuentan con gran cantidad de agua en su composición. Eso hace que comerlas sea muy asequible calóricamente hablando, sin dejar de aportarnos la energía que necesitamos gracias a su contenido en azúcares naturales.

Aliadas perfectas para una buena hidratación

Con el calor a menudo nos sentimos aplatanados, sin fuerzas, y no es casualidad. El calor y el sol juegan un papel evidente en estas sensaciones. ¡Pero podemos protegernos! Llevar una fruta cortada en el tupper te quitará ‘el gusanillo’ de forma saludable, ya que no es lo mismo (ni de lejos) una fruta fresca que un zumo, o un batido comercial. La fruta entera hidrata a la vez que sacia, pero también nos nutre, y nos da ese “chute” de energía tan necesario en esos momentos críticos y de cansancio del día, en los que podríamos sentir la tentación de comprar productos refrescantes que suelen ir de la mano de grandes cantidades de azúcar.

Frutas con mayor cantidad de agua

  • Melón: con casi un 92% de agua en su composición, destaca como la fruta más hidratante.
  • Sandía: con algo más del 91% de agua, su sabor dulce y poder refrescante, la hacen favorita para el verano.
  • Fresa: son agua en un 91%, ricas en azúcares, fibra y vitamina C.
  • Melocotón: se sitúa sobre el 87% de su peso en agua y es una buena fuente de potasio y carotenos.
  • Manzanas: con un 85% de agua y disponible en cualquier época del año. Tiene alto poder saciante y multitud de efectos beneficiosos para el control del peso y el buen estado de la piel.
  • Piña: destaca por su bajísimo valor calórico, y tiene un 85% de agua aproximadamente.
  • Ciruelas: famosas por favorecer en el tránsito intestinal, tienen alto poder hidratante con un 83% de agua
  • Cítricos: pomelo, naranja y limón, y compañía, también destacan por contenido en agua superior al 80%.

La presencia de frutas en tus comidas te ayudará a asegurar una óptima hidratación este verano. Además, puedes consumirlas de muchas formas: desde la típica modalidad ‘a mordiscos’, hasta versiones más creativas como polos helados, batidos frescos y multitud de opciones deliciosas que te ayudarán a sobrellevar el calor.

Si te ha gustado este artículo, te recomendamos también nuestras recetas de postres frescos para este verano.

Tags: Alimentación