Noticias

10 Aug 2020 - 06:39

Las propiedades de la pectina en las manzanas

La pectina es un hidrato de carbono que no se absorbe en el intestino y tiene interesantes propiedades que hacen que su consumo pueda resultar beneficioso para el tratamiento exitoso de algunas patologías. Es una fibra natural presente en las plantas y concentrada en la piel de las manzanas y algunos cítricos. Las primeras podemos comerlas con su piel, ¡así tenemos dosis de pectina asegurada! Te lo explicamos con detalle.

¿Qué es la pectina?

Se trata de un hidrato de carbono que forma parte de los clasificados como fibra soluble. Este tipo de fibra se caracteriza por convertirse en una especie de gel al entrar en contacto con agua: forma un retículo en el que el agua queda atrapada y gelifica, proporcionando numerosas propiedades y beneficios.

Propiedades de la pectina

Como el resto de fibras, la pectina ralentiza el tránsito intestinal, es capaz de captar sustancias del intestino y retrasar la absorción de algunos nutrientes, facilitando a nuestro organismo una mejor distribución de estos. La gelificación que se produce con el agua la hace candidata preferida para formar parte de la lista de ingredientes de multitud de recetas y elaboraciones como mermeladas o productos de repostería.

Además, gracias a su capacidad para absorber agua, la pectina aumenta el volumen de las heces, y proporciona numerosos beneficios a nuestro sistema gastrointestinal. ¡Sigue leyendo!

Beneficios para el organismo

Las frutas generalmente nos aportan gran cantidad de agua, fundamental para un estado óptimo de hidratación. Una parte del agua de la dieta no se absorbe por el cuerpo, y viaja por todo el sistema digestivo para pasar a formar parte de las heces. Esa agua suele viajar con la fibra soluble, que tiene la capacidad de retenerla y favorecer así el tránsito intestinal. La pectina es, por lo tanto, efectiva en casos de diarrea y desajustes en las deposiciones, ya que hacen que el vaciado gástrico sea más lento y captan agua, haciendo que las heces líquidas típicas de procesos diarreicos se vayan volviendo más espesas. Un consumo regular de estas fibras también proporciona nutrientes y riqueza a nuestra microbiota intestinal.

Su consumo puede resultar beneficioso en personas diabéticas; al retrasar el vaciado gástrico, regula los niveles de azúcar en sangre, ya que hace que la glucosa se absorba más lentamente y facilita el manejo de la enfermedad. Las frutas contienen azúcares, pero no tienen por qué causar hiperglucemias, ni “engordan” por si solas, a diferencia de lo que se ha podido oír a menudo en el ideario alimentario popular (¡échale un vistazo a este artículo sobre mitos y verdades sobre las frutas!)

La presencia de ésta y otras fibras en la dieta también puede ayudar a combatir los niveles de colesterol en sangre, e incluso resulta un factor protector frente a diversos tipos de cánceres relacionados con el tubo digestivo. Numerosos estudios científicos sugieren una mayor efectividad de algunas terapias de cáncer de colon cuando se combina el tratamiento oncológico con complementos dietéticos; estudios con ratones apunta a los derivados de la manzana como la pectina y otros oligogalactanos para ejercer este papel.

La pectina en la comida

En la industria alimentaria, se utiliza fundamentalmente como espesante. Sin duda es una aliada perfecta para los amantes de las mermeladas y confituras. Nuestras abuelas y bisabuelas no contaban con tiendas especializadas que les ofrecieran pectina en polvo para sus conservas, con lo que se las tenían que ingeniar para obtener buenos resultados de manera natural, y extraer con temperatura y tiempo la pectina de manzanas y membrillos.

Características culinarias

La pectina, al juntarse con el agua y los ácidos de la fruta, adquiere una textura de gel, que facilita la elaboración de las mermeladas y posibilitan la conserva de la fruta. Al ser muy soluble en agua y unirse con el azúcar también reduce el tiempo de cocción, y por lo tanto el sabor de la fruta fresca se mantendrá mejor.

Resulta muy útil para producir conservas de fruta, y más saludable. El hecho de añadir pectina reduce la cantidad de azúcar necesaria para el espesor del producto y, a su vez, reduce los tiempos de cocción. ¡Conseguirás obtener más cantidad de mermelada, y menos azúcar, por kilo de fruta!

Alimentos que contienen pectina

Principalmente las manzanas, pero también el membrillo, los cítricos y frutos rojos como la grosella o los arándanos: son las frutas con una cantidad muy considerable de pectina en su composición.

Moras, cerezas, pomelos, uvas, higos, peras, piña también la contienen en gran cantidad.

Para asegurar una mayor concentración de pectina escoge las frutas no demasiado maduras, ya que con el tiempo se va viendo reducida la cantidad de pectina que contienen.

 

Tags: Alimentación